viernes, 6 de junio de 2014

Pasito a paso a la Cumbre de los Pueblos





El Perú, nuestro país, parte chiquita de la Patria Grande Latinoamericana, y aquella donde conviven 47 idiomas y decenas de naciones, es cuna durante los últimos años de cientos de luchas en defensa de sus territorios, donde el gran capital minero e hidrocarburifero viene contaminando sus aguas, que son el 5% de todas las aguas dulces del planeta.

En ese mismo territorio, construido por sus mismos pueblos, conviven muy cerquita el uno del otro 84 de los 104 microclimas del mundo, en pequeñas e increíbles zonas megadiversas, desde el mar Pacifico hasta los glaciales, desde sus desiertos costeros hasta ese hermoso 70 porciento de su territorio que es ocupado por una Amazonía que lucha ferozmente por su sobrevivencia frente a la tala y la vorágine extractivista. Ese mismo territorio que hoy es uno de los 10 más vulnerables del planeta al fenómeno antropogénico al que les ha dado por llamar Cambio Climático y al que nosotros seguimos llamando tercamente Capitalismo.

Que han hecho hasta ahora los Estados del mundo: Aplaudir la catástrofe, planificar el saqueo y construir discusiones bizantinas para destruir aquellas que aún sostienen la vida como la conocemos. Y ellos mismos nos preguntan ¿porque salieron de las discusiones en Varsovia, en esa COP19? Nosotros no entendemos como era posible quedarse dentro por más tiempo. Entendemos que lo que sostiene la lucha de nuestros pueblos de aún querer cambiar al mundo es su capacidad de indignarse y es por ella misma que Volveremos, pero ahora millones, ahora aquel 99% del planeta con un corazón en el pecho y un puño apretado al extremo del brazo.

Nos toca ahora a nosotros discutir nuestras posiciones y estrategias, nuestra Plataforma de los Pueblos, en nuestros propios cientos de idiomas, desde nuestros propios territorios donde hemos decidido anclar firmemente las raíces de todas nuestras sonrisas para dirigirnos a construir la historia por nosotros mismos, así de fácil y así de imposible. Esa historia que es la de la humanidad y de la tierra, Aquella que no pretende resolver el problema del cambio climático con las mismas ideas con las que el capitalismo nos sumergió en ella. Y en Bonn empezaremos el camino que hará de nuestra voz una bola de nieve, que hará rugir la voz de la selva en Alemania advirtiendo que Lima los espera.

La Cumbre de los Pueblos frente al Cambio Climático de este 9, 10, 11 y 12 de diciembre, no son solamente fechas de intercambio, ni de turismo, sino un espacio de articulación política fundamental para fortalecer la Plataforma Común y decirle al mundo, fuerte y en una sola voz, que nosotros ya discutimos y ellos ya sabrán para entonces cuales son nuestros acuerdos.