martes, 9 de junio de 2015
El ambiente mortal en el Perú
Editorial del Boletín MOCICC Año 1 - n°3
mocicc.org
Unos meses previos a la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático (COP20, diciembre 2014), salió a la luz el informe de la organización inglesa Global Witness (GW), cuyo título compartimos en nuestra editorial de este mes: El ambiente mortal en el Perú. Este documento revela que la defensa de nuestros territorios frente a la degradación ambiental, no solamente es dura y compleja, sino también fatal para su gente. Y esto no solo es producto del accionar de los grandes capitales contaminantes, sino también de las fuerzas del orden que en lugar de proteger a los ciudadanos y ciudadanas, terminan asesinando a los defensores y luchadores sociales durante las manifestaciones.
Este no es un accionar nuevo, pero si continuo, tanto así que parece instalarse como un modus operandi previo a cualquier proceso de diálogo serio con el Estado.
En ese sentido, este 5 de junio no deseamos conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente como una marca verde en el calendario, o una discusión sobre la pigmentación de nuestros ideales, sino recordar y valorar a todas las personas valientes que han luchado y vienen luchando por él.
A aquellas 60 personas que murieron por defender nuestra Tierra entre los años 2002 y 2015, de las cuales más del 60% fallecieron en este periodo de gobierno de Ollanta Humala Tasso, de acuerdo con el informe de GW.
Además, este mes es motivo de reafirmación de nuestros compromisos con el medio ambiente y las luchas sociales, al cumplirse nuestro sexto aniversario. Esto nos permite recordar que desde el 3 de junio del 2009 estamos movilizados luchando contra el cambio climático, sus causas estructurales, y entendiendo que este fenómeno no se detendrá únicamente con acciones individuales, ni muy buenas investigaciones, sino con la organización y toma de conciencia de toda la sociedad, en el ejercicio pleno de sus derechos.
Finalmente, este 5 de junio también queremos rendir un homenaje especial a las personas que fallecieron en el año 2009 en la Curva del Diablo durante los acontecimientos conocidos como el ‘Baguazo’, una masacre que el Estado pudo evitar perfectamente, y que se dio a raíz de la justa protesta contra normas que afectaban la vida de sus pueblos y que se dictaron sin respetar el derecho a la consulta. Expresamos nuestra solidaridad con la lucha constante de los pueblos porque el Estado peruano reconozca sus territorios y su ejercicio de una ciudadanía plena y participativa.
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