lunes, 19 de noviembre de 2007

El camino y el millon de sillas

El que tenga una canción tendrá tormenta
El que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
Peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
Y la compañía vale soledad
Siempre vale la agonía de la prisa
Aunque se llene de sillas la verdad.

Historia de las Sillas
Silvio Rodrigues



La indignación es una virtud de las que aún quedan en unos cuantos, de los que aún pueden sorprenderse o llorar de vez en cuando. es eso que nos aprieta el estómago a los que no están dispuestos a posponer la felicidad de los otros ante las promesas del gran capital.

El mundo esta cansado de nosotros, el mundo se nos agota entre las soledades de los cubículos que nos ha regalado el sistema para que nos pudramos en rabia, para que matemos al tiempo antes de que el tiempo nos mate a nosotros. Creo que al final todo se resuelve en esta paradoja. No importa si te resignas o no, si no te es posible vivir en medio de esta mierda o si eres feliz acostumbrándote a comer de ella. La 'cuestión' es pensar en el futuro, no interesa cual pero será feliz (y esto es un puro sarcasmo). No interesa si hablamos de esos 15 días al año que te dan de vacaciones para que te mudes a un lugar donde no te acuerdes de tu vida ni de ti mismo o si el futuro es aquel que soñamos para todos. La derrota humana está defendida por millones. ya lo dijera Gramsci mientras se pudría muriéndose en la cárcel: la gran victoria del capitalismo es hacer que sus victimas la defiendan hasta la muerte.

Nos morimos cómodamente sin saber ni querer imaginar que nuestra vida pudo ser mejor que este estallar de tímpanos entre los motores de la ciudad, este aire que hace al bello acto de respirar un lento caminar hacia el cáncer pulmonar, nos morimos lentamente pero defendemos esta muerte en nombre de nuestro sofá, en nombre de nuestras sillas, esas millones de sillas que, como dice Silvio Rodrigues, nos invitan a parar, a dejar el camino de la felicidad y nos invitan a tranquilizarnos, a llenarnos de este quieto caos que gobierna todo y disfrutar de la complicidad de la muerte de nuestra raza. Y digo nosotros porque asumo la parte de la culpa que me toca, hay sillas en las que me he sentado, unas mejores que las otras, y alguna otra en la que me sentaré en el futuro, pero me parece que se que esta tierra, que alfombra el camino completamente, es la que me guía, la que inquieta mis pies hacia adelante, y como todo lo que moviliza nuestros pies, es por abajo por donde empieza el movimiento, el camino, la verdad intangible y lejana.

No creo que tenga la razón, ni siquiera que me aproxime remotamente a ella, pero no puedo mantenerme quieto aquí, en un país que se cae a pedazos sobre si mismo, un planeta de seres con corazones condenados a latir, atados a el apocalipsis matutino de abrir los ojos forzados por el ruido del despertador, un planeta que se impone la infelicidad y que se niega la sonrisa.

La terquedad es la madre de mi corazón rojo, de mis glóbulos blancos y de mi médula osea oscura, de mi piel morena y de mi felicidad clara que aunque esta lejos de mi, sabe sonreír como ninguna otra cosa.

No pido a la gente ser izquierdista, ser socialista, ni comunista, ni anarquista, ni sindicalista, esas cosas no se piden ni se enseñan, esas cosas se descubren, un día te levantas y quieres saber porque tanta gente no puede sonreír, y una pregunta lleva a la otra y empiezas a sentir que el culo ya no esta cómodo en esta silla, es hora de seguir. acuérdate que las sillas son obstáculos, no postas, la meta no es el fin del camino, la meta es caminar sin detenerse, de nuestros pasos es de donde nace la sonrisa.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Gobernabilidad y Lucha de Clases

No importa quien inventa el arma,
sino quien jala el gatillo
Fragmento de un dialogo de la pelicula 'los edukadores' de Hans Weingartner

Samuel Hungtinton, ya en los lejanos años setentas empezaba la 'correccion' de la democracia con su participación en el primer informe de la Comisión Trilateral sobre la crisis mundial de la democracia. Este informe y esta comisión - financiada y conformada bajo los intereses de los Rockeffeler - tenia como misión: ver cuales eran las razones de la crisis mundial de la democracia, que se desata durante fines de la década de los sesentas en los países industrializados.

A Hungtinton y sus amigos no se les ocurrió nada mejor que decir que lo que ocurría era el resultado de la inmensa expectativa insatisfecha producida por los regímenes democráticos luego de la segunda guerra mundial, por lo que lo mas oportuno era empezar a ver en su 'real dimensión' la democracia, es decir, en su dimensión representativa pequeñoburguesa, o en otras palabras, había que esperar menos beneficios en la calidad de vida real de la poblacion para lograr sostener la democracia . es aquí que se da por primera vez el uso actual del termino Gobernabilidad y a traves del texto del informe se empieza una lenta pero sostenida popularización del concepto, logrando que hacia mediados de la decada de los 80's ya se empiece a adoptar por los organismos internacionales y que para los 90's y en la actualidad sea tan omnipresente que todo pase bajo su filtro, teniendo una tan amplia gama de utilidades que al final, cada vez que hablamos de gobernabilidad, nada queda muy claro mas que la legitimacion del orden establecido.

A decir verdad, el termino Gobernabilidad ha logrado licuar en la practica una serie de conceptos complejos que permitian posicionar políticamente a la población frente a problemas reales y concretos, como por ejemplo la reforma del estado, (que durante la década del 80 se utilizaba casi indistintamente suplantandolos por el termino gobernabilidad para imponer las razones por las cuales los estados latinoamericanos debian pasar por un proceso traumatico de reformas sectoriales). o temas como la representación o para desacreditar las movilizaciones sociales o las formas en que el pueblo demostraba nuevas y creativas maneras de manifestarse frente a los continuos abusos del sistema.

La idea es eliminar el rastro de conflicto de nuestro lenguaje, dar a la gobernabilidad el rango de valor incuestionable y que la población debe dar por ella su incomodo silencio.

Pero es en estos casos, que las organizaciones y movimientos sociales, ante el continuo ataque a su lenguaje cotidiano y a la imposición de esta clase de términos que llegan hasta ellas, que estas las reciben para remoldearlas en función a sus intereses de clase, a sus luchas cotidianas y a las luchas mayores por articular movimientos, por lo que empiezan a saltar conceptos que nos hacen descubrir que sin una educación y salud universal y sin restricciones para todos no tiene sentido hablar de gobernabilidad, que sin empleo digno y sin el goce de nuestros derechos elementales que faciliten nuestra felicidad no hay gobernabilidad posible, sin una democracia real en la que haya mecanismos de acercamiento de la población a la toma de decisiones sobre sus propios problemas no se puede hablar de gobernabilidad.

Es decir. el dilema aun se encuentra en la construcción de un lenguaje propio, en la estructuración de universos conceptuales propios que nos permitan alzar nuestras banderas de lucha frente al gran capital que nos flexibiliza los logros de décadas de trabajo organizacional, teniendo ahora que ganar menores sueldos, disfrutar menores vacaciones, menos beneficios sociales, menores indices de calidad de vida por la depredacion del medio ambiente en aras de que las grandes empresas vean a nuestros paises como gobernables.

¿Gobernabilidad para quien? esa es una pregunta que queda pendiente, lo que para mi tiene una fácil respuesta.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Mi mirada de las cosas



No es que seamos pocos, o que falten las ganas, ni que nos ahorremos los gritos estomacales. No es que nuestros niños sonrían de felicidad o de espasmo muscular, lo que pasa es que vivimos ocultos, vivimos decepcionados y reflejando nuestras pocas ambiciones sobrevivientes en cosas absurdas y banales, estamos sumergidos en una realidad que pertenece a otros.
Nos han abarrotado las celdas con artefactos y juguetes para que nos pasemos la vida idiotizados dentro de un caleidoscopio propagandístico, cual infierno de Goebbels.
Hemos perdido la capacidad de hacer la historia en colectivo, y el individuo ya no tiene la posibilidad de decidir su propio destino, la aventura individual se vuelve un descubrimiento de instrumentos prefabricados, un consumir hasta desaparecer entre los restos de nuestra propia basura.
Pero no se equivoquen, no es que la historia ha llegado a su fin, al contrario, la historia nos esta llamando, nos pide a gritos reempezar a participar en ella, a dejar ese absurdo del hombre practico para retomar nuestros sueños.
Aquí me detengo, en nuestro hombre actual, en este remedo de ser humano que a pasado de la búsqueda del super hombre a encontrarse en un simio consumista sin sueños y viviendo en pesadillas.
Hace un tiempo un amigo me dijo: ‘los jóvenes de ahora ya no somos rebeldes, ‘pe ahora somos prácticos’. Claro, la vida nos hace prácticos, como en el monologo inical de la película ‘transpotting’. ‘Escoge una casa, un auto, una familia, un seguro, un trabajo’ y una serie de cosas y finalmente escogerás la muerte.
Nada, absolutamente nada de las pocas cosas buenas que disfrutamos actualmente fue hecha o conquistada por gente ‘practica’, ellos solo intervinieron en su eventual y parasitaria manipulación, los soñadores, aquellos hombres que quisieron un ser humano libre sobre la tierra, los que confiaban en que era posible la democracia y los derechos de todos, los que amaron y aman la naturaleza, los que murieron por sus ideas, los que supieron mezclar en la praxis todas sus teorías para cambiar el mundo, esos seres rebeldes consigo mismo y con las sillas que nos obligan a parar en el camino a la felicidad, ellos fueron los que conquistaron nuestros placeres actuales, la ‘practicidad’ y la posibilidad de manipular esa felicidad es lo que hace del mundo actual un infierno para casi el cien por ciento de la humanidad que no disfruta de los beneficios del sistema.
Si no vale la pena vivir y morir por nuestras ideas, entonces no vale la pena vivir, esa debería ser la consigna de todo hombre feliz, ahora solo nos queda probar cuanta gente aun esta dispuesta a serlo.
Como diría alguna vez Lennon. La vida es eso que pasa mientras nosotros hacemos otra cosa.