viernes, 2 de mayo de 2008

Tuberculosis: Bolsillos que tosen

-----------------------------------------------------------
La presente es un articulo en el que además colaboraron los amigos de la Asociación de Enfermos de TBC de Comas (ASET Comas) y esta escrito para la revista Bajo la Lupa en su edicion sobre Salud.
-----------------------------------------------------------

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo, entre un millón y medio y dos millones de personas mueren cada año debido a la tuberculosis (TBC), lo que hace de esta, posiblemente, la enfermedad infecciosa mas prevalente en el planeta. En América Latina, solamente Perú y Brasil juntos suman el 50% de todos los casos en la región.

Muertes evitables

En el Perú se diagnostican 82 casos nuevos de tuberculosis cada día, lo cual significa que al terminar el 2008 tendremos aproximadamente 30,000 nuevos casos. Haciendo de esta enfermedad una de las mas serias en nuestro territorio.

Cada 24 de marzo, Día Mundial de la TBC, los peruanos nos convertimos en espectadores de las diferentes actividades que las entidades sociales y sanitarias del país realizan: las campañas que no se hacen a lo largo del año, los periodistas que se acuerdan y escriben sobre el número de casos acompañados de imágenes de sufrimiento; los pronunciamientos públicos sobre el tema y las políticas sanitarias del Estado. En fin, un sinnúmero de eventos que nos hacen recordar que en el Perú, decenas de miles de personas sufren de este mal, pero ¿cual es el fondo?

Un hecho clave a tomar en cuenta cuando hablamos de TBC, es que es una enfermedad que afecta a personas con un sistema inmunológico bajo, es decir a personas que no se alimentan bien, siendo estas en su inmensa mayoría, individuos que se encuentran en situación de pobreza.

La enfermedad de los pobres

La TBC se desarrolla aceleradamente en zonas donde hay desnutrición, hacinamiento, carencia de servicios y una deficiente alimentación, es decir, la pobreza es uno de los principales determinantes de la TBC. Y produce mayor pobreza. Cuando una persona se enferma de TBC deja de percibir aproximadamente la quinta parte de sus ingresos anuales (25%) por la perdida de salarios o, lo que es lo mismo, porque tiene que dejar de trabajar por la enfermedad. En otras palabras de tres a cuatro meses de trabajo perdido.

La muerte prematura de uno de los padres representa una perdida de aproximadamente 15 años de ingresos lo que afecta principalmente a las familias en su desarrollo económico, emocional y humano pero también a la sociedad en su conjunto. Estos vienen a constituir costos indirectos que no figuran en ningún tipo de ayuda o presupuesto del Estado sino que representa una pérdida real que deben afrontar los ciudadanos, y fundamentalmente las clases más necesitadas.

El 75% de las infecciones y muertes ocurren entre los 15 y los 54 años de edad que es al mismo tiempo el grupo de población económicamente más productiva. La zona de mayor concentración de afectados por la tuberculosis en nuestro país, es Lima/Callao.

"La tuberculosis no está bajo control", dijo Tido von Schoen- Angerer, miembro de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) en Berlín, con motivo del Día Mundial de la Lucha contra la Tuberculosis, que se conmemoró el 24 de marzo último. "La vacuna contra la infección es la menos efectiva que tenemos en toda la medicina", añadió.

Enfrentar el resurgimiento de esta enfermedad es casi imposible en las condiciones actuales. Se requiere que el Estado asuma su responsabilidad y debe permitir y promover la participación de la sociedad civil en las decisiones que los involucra.

Estigma

Para las personas afectadas por Tuberculosis, la realidad es más que una cifra. Se sienten vulneradas en su humanidad y ciudadanía; en el tránsito cotidiano de ir entre los establecimientos de salud del Estado, muchas veces desabastecido, a las calles del barrio y luego a sus casas, cargando no solo con las complicaciones del tratamiento (que cura, si no se abandona), sino además, la abultada carga social que genera la discriminación.

Tener Tuberculosis en el Perú es “mala señal” o un “estigma social” para quien la sufre. Muchas personas con TBC consideran que aún los peruanos no estamos preparados para convivir y menos para ser solidarios. En ellos se movilizan sentimientos de incertidumbre, de duda, incomprensión y silencio. Ruta donde transitan miles de hombres y mujeres a diario.

En el mundo de los afectados hay esperanzas, deseos de luchar y de superar esta situación. Desde hace 32 años los afectados se han ido organizando hasta constituir la Asociación de Enfermos de Tuberculosis “Victoria Castillo de Canales, ASET – Comas, promoviendo nuevas instancias de organización las que se han multiplicado en el país, estructurando una red de respuesta social, con capacidad y fuerza para formular propuestas de políticas ante el Ministerio de Salud, y en el ejercicio de su condición de ciudadanos, dialogan, proponen, acuerdan y vigilan, aquellas políticas que favorecen a los afectados y buscan los mejores medios para la prevención


No hay comentarios:

Publicar un comentario