PUBLICADO: 2011-05-23
El acuerdo energético Perú-Brasil y la demolición de la selva amazónica peruana con todo y sus pueblos
Antonio Zambrano Allende
Paquitza es un ave, exactamente un águila gigante de la mitología Ashaninka, al que se le atribuía el comerse a los habitantes de la zona. Cuenta la leyenda que una vez atrapado, los Ashaninkas lo mataron y esparcieron sus plumas en los ríos, de donde nacieron las comunidades indígenas del Amazonas.
Hoy en día, la empresa brasilera Odebrecht – de manera truculenta y algo despiadada – ha decidido llamarPaquitzapango - en honor a la leyenda- a la segunda más grande Hidroeléctrica que se pretende construir en el Perú en territorio indígena, la cual terminaría desplazando una vez más al pueblo Ashaninka.
Paquitzapango es una de las hidroeléctricas que se ha convertido, repentinamente, en una de las tantas construcciones de “interés público” para el Estado peruano, término con el que se pretende minimizar y evadir los derechos sociales y ambientales de los pueblos. Además, cobra mayor importancia, pues se encuentra respaldada con la firma del Acuerdo Energético Perú – Brasil. Según el acuerdo, más de 6,000 MW de energía hidroeléctrica que se producirán en territorio peruano deberán abastecer, en las próximas décadas, a nuestro país vecino. Sin embargo, cabe resaltar, que hasta el día de hoy toda la capacidad energética del Perú no llega a los 5,848 Mw, además, no se cuenta con una estimación certera de las necesidades energéticas nacionales, mucho menos con un plan para los próximos años.
Brasil -en ese sentido- ha iniciado a través de empresas como Odebrecht, los estudios para construir represas Hidroeléctricas de gran impacto en toda la cuenca Amazónica peruana y continuar con su Programa de Aceleración del Crecimiento – PAC fuera de sus fronteras. El número de las construcciones que abastecerían de energía se desconoce, y la información distribuida a los medios y vertida a la opinión pública es escasa o inexistente. Sin embargo, la escena queda muy bien retratada con la primera, más grande y más avanzada de todas éstas: La hidroeléctrica de Inambari.
Inambari se encuentra en la confluencia de las Regiones de Madre de Dios, Cusco y Puno, sobre el río del mismo nombre, en los alrededores de uno de los parques nacionales de mayor diversidad biológica del Perú y el mundo: El Parque NacionalBahuaja-Sonene. Sobre el río Inambari la empresa EGASUR, consorcio brasileño conformado por: Electrobras, OAS y FURNAS; pretende construir la más grande hidroeléctrica en la historia del Perú, que represaría más de 26,500 millones de m3 de agua para producir los 2,200 MW de energía que inundaría el área formando un espejo de agua de 4100 km2. Esto implicaría, además, el desplazamiento de decenas de pueblos que viven en la zona, la inundación de la recién construida Carretera Interoceánica Sur y su inhabilitación en más de 150 km, así como la elevación de nuestras emanaciones de gases de efecto invernadero en más de 5,6% a nivel nacional.
Todo lo anterior se agrava al darnos cuenta que según el Estado peruano, el Perú no necesita más del 25% de la energía que se produciría en dicha central, justificando que este 75% restante pueda ser transportado al Brasil como “excedente”. A Todo este desastre energético avalado por los dos gobiernos centrales, se debe añadir que de los 26,500 millones de m3 de agua que se represarán solo 5,000 son necesarios para producir toda la energía. ¿Para qué serviría el resto? Pues resulta que los otros 21,500 millones de m3 de agua se deben represar para ser liberados al río en época de verano y así asegurar el agua para el equilibrio energético necesario de las hidroeléctricas del Jirau y San Antonio en Brasil. Es decir destruir el Perú para construir el Brasil.
La Integración Sudamericana se desarrolla tanto en el Perú como en los países vecinos al margen de sus pueblos y beneficiando la construcción de estas Carreteras Interoceánicas, las que nos hacen pensar: Si nos quieren integrar, ¿por qué unen los océanos en lugar de las sociedades, por qué exportar en lugar de alimentar a las naciones, por qué la depredación en lugar de la armonía intercultural? Preguntas que quedan pendientes para ser respondidas por Dilma y el nuevo presidente peruano luego de las elecciones 2011.
*Publicado en la revista Democracia Viva Nº 46 - Brasil - Abril 2011 :http://issuu.com/ibase/docs/democraciaviva_ed46_web
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